En Cirugía mamaria, Como lo vive la paciente

El aumento de pecho es la cirugía más agradecida del mundo por ambas partes, para ti y para el cirujano. ¿Sabes por qué? Porque después de más de diez años de experiencia operando pechos, todavía no he encontrado una mujer arrepentida.

Hay un “antes” de la operación de mamas, marcado por la inseguridad en ti misma, el deseo de tener más pecho, de mejorar la forma y el volumen de tus mamas, en definitiva de tener la talla y el pecho deseado para sentirte bien.

No debemos olvidar que para conseguirlo hay que seguir un proceso de tomar la decisión de hacerlo, buscar el cirujano que te de más confianza y que trabaje en una clínica de vanguardia, moderna, con la última tecnología y, respaldado por un equipo de profesionales que en todo momento te van a guiar, cuidar y ayudar a conseguir tu objetivo.

No debemos olvidar tampoco que has de pasar por un quirófano y una operación de tus mamas, y frente a la ilusión de obtener el pecho deseado se suma el miedo al postoperatorio inmediato, con preguntas como ¿me dolerá?, ¿quedaré bien?, ¿acertaré con el tamaño elegido de mis mamas a pesar de todas las indicaciones y explicaciones de mi cirujano?.

Es normal que te surjan todas estas dudas y pensamientos, pero he de decirte, después de años de experiencia, que la paciente que se hace un aumento de mamas está feliz desde el momento en que le quitamos el vendaje y le colocamos el sujetador, porque a pesar de estar dolorida la forma y el volumen del pecho es el deseado.

Sabemos que al cabo de dos semanas la piel se deshincha, y los implantes se “asientan” a nivel del nuevo surco mamario creado. Se va recuperando la sensibilidad y la movilidad de las mamas y vamos caminando hacia la naturalidad y la apariencia de pecho no operado que es la meta final.

Podemos decir que con una semana de recuperación puedes incorporarte a tu vida laboral, y a toda tu actividad incluyendo deporte a partir de un mes de la operación.

Hablamos del “después”, claro que existirá un después de la intervención de tus mamas. Serás una mujer más segura de ti misma, te sentirás más sexy, y cambiará tu forma de vestir. Alguna paciente comenta “con unos vaqueros y una camiseta ya me siento bien”.

Por otra parte quiero hacer un pequeño comentario acerca de los implantes mamarios actuales. Lo que ha permitido que un porcentaje de mujeres tan alto decida operarse es la idea de la durabilidad de las prótesis: ”prótesis seguras y con garantía de por vida”, no es necesario recambiarlas cada 10 años tal y como decía el protocolo cuando las prótesis eran lisas y de gel liquido no cohesivo. En el momento actual esta nueva generación de prótesis te permite olvidarte de la intervención por su alto grado de seguridad. Por otra parte ten en cuenta  que al ser “rugosas” también ha disminuido el riesgo de encapsulamiento o endurecimiento de las mismas, que en mi opinión es el único efecto indeseado de esta cirugía.

El uso de prótesis anatómicas, ha simplificado también la técnica quirúrgica, y si tienes glándula mamaria y un tejido de 2 cm en el polo superior es suficiente para elegir la técnica “subfascial” o intramuscular, es decir, no será necesario recortar el músculo, lo cual simplifica muchísimo la cirugía de las mamas y el postoperatorio. No duele, es molesto debido al proceso inflamatorio.

Si tu problema no es solo el volumen sino que tienes alguna asimetría, o mamas tubulares o tuberosas, el grado de satisfacción será aún mayor.

Si estás pensando en hacerte este tratamiento, decídete porque no te arrepentirás.

Comentarte también que debido al volumen de cirugía de mama que realizamos, es una técnica sencilla, de una hora de duración de media, que muchas veces puede hacerse de forma ambulatoria, sin ingreso y con unos resultados siempre satisfactorios.

No te lo pienses, ponte en buenas manos y disfruta desde ya del “después”.

ANTES Y DESPUÉS

Aumento de pecho antes y después de la cirugía
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doble burbuja en el pecho