En Cirugía mamaria

Muchas de las pacientes que acuden a mi consulta de cirugía plástica en Barcelona porque desean mejorar el aspecto de sus senos creen que el aumento de pecho con implantes es siempre la solución más óptima.

No obstante, si bien es cierto que la mamoplastia de aumento con prótesis es la cirugía mamaria más realizada, en ocasiones estarán más indicadas otras técnicas para poder conseguir el que siempre debería ser el objetivo principal tanto por parte de las pacientes como de los cirujanos plásticos. Esto es, un pecho natural y en armonía con el resto del cuerpo.

En ese sentido, cabe señalar que muchas veces la preocupación estética o complejo no vienen determinados por tener unos pechos pequeños, sino porque estos están ‘caídos’, han perdido su forma o parecen haber quedado ‘vacíos’.

De ser así, la colocación de implantes mamarios por sí sola no conseguirá embellecer los senos, reposicionarlos ni combatir la flacidez. Es más, hacerlo incluso podría llegar a ser contraproducente y agravar el problema.

Así pues, ante unos pechos caídos, independientemente de su tamaño, la primera cirugía plástica de elección debería ser la elevación de pecho o mastopexia.

Dicho esto, puede que ahora te entren dudas sobre si, en tu caso, lo más recomendable sería una u otra intervención.

Aunque en cirugía estética siempre debemos valorar a cada paciente de forma totalmente individualizada, hay algunos factores que nos harán optar, a priori, por un aumento de pecho convencional o bien por una elevación de mamas (con o sin prótesis).

Elevación de pecho: ¿en qué casos está indicada?

“¿Debería hacerme un aumento de pecho o elevación?”. Como decía, es probable que esta sea la pregunta que te hagas una vez hayas decidido que quieres mejorar el aspecto de tus senos.

Por ello, a continuación te indico algunas de las consideraciones que juegan un papel clave a la hora de optar por una u otra cirugía plástica o ambas a la vez.

Objetivo de la cirugía mamaria

Antes que nada, cabe recordar que la mamoplastia de aumento y la mastopexia tienen finalidades distintas. En ese sentido, la primera se realiza para ganar una talla de pecho o más y, por tanto, conseguir unos senos con mayor volumen. Por el contrario, la elevación de mamas tiene como principal objetivo el reposicionar y mejorar la forma de los pechos caídos.

Edad

La cirugía para elevar los pechos es una intervención que suelo realizar habitualmente en mujeres más allá de la treintena.

Esto se debe a que, por lo que respecta a su firmeza, el paso de los años es el principal enemigo de los senos.

Para empezar, cabe recordar que la ley de la gravedad hace inevitable que, en un momento u otro, el peso del tejido glandular de la mama acabe provocando la caída de los mamas o, como decimos en térnimos médicos, una ptosis mamaria.

Al mismo tiempo, la pérdida de elasticidad de la piel debido al proceso natural de envejecimiento también contribuirá a una mayor flacidez de los pechos.

No obstante, es cierto que hay pacientes jóvenes que requerirán igualmente de una cirugía de elevación de mamas para poder obtener el busto que desean.

Esto es así, porque existen otras causas más allá de la edad que pueden provocar una ptosis mamaria.

Entre ellas, cuando hay un problema de flacidez y exceso de piel en los pechos después de perder peso de forma significativa.

Asimismo, las mujeres con pechos grandes tienden a presentar el pecho caído en edades más tempranas al sufrir en mayor medida el efecto de la gravedad.

De hecho, hay adolescentes que han realizado un desarrollo muy rápido de la mama (lo que conocemos como hipertrofia o ginecomastia puberal) y, debido al propio peso de la glándula, la piel se estría y se cae. En estos casos, la elevación de pecho y/o la reducción de mamas son las principales opciones terapéuticas.

Lactancia materna

A pesar de lo expuesto anteriormente, lo que más veo en mi consulta de cirugía estética en Barcelona es a mujeres que siempre habían estado conformes con su pecho, pero que dejan de estarlo una vez abandonan la lactancia materna.  

No hay que olvidar que durante embarazo, pero sobre todo al amamantar, se producen grandes cambios en las mamas para poder producir leche. Concretamente, estas suelen aumentar de volumen y se ven sometidas a una actividad constante con la subida y el vaciado de la leche.

Es por esta razón que, una vez concluye la a etapa de lactancia, muchas mujeres sienten los pechos vacíos y caídos, sin volumen, por lo que deseean recuperar su forma y turgencia.

Respecto a cuándo hacer una elevación de pecho, en estos casos, lógicamente lo mejor es esperar el momento en que ya no se deseen tener más hijos.  

Talla de pecho

En ocasiones, además de querer elevar el pecho o mejorar su forma, a mis pacientes les gustaría aprovechar su paso por el quirófano para ganar una talla de sujetador o más.

De ser así, en la misma intervención de mastopexia se pueden colocar prótesis mamarias y de este modo conseguir el aumento de pecho deseado.

En realidad, la elevación de mamas con implantes es la opción que recomiendo en el caso de pechos pequeños y caídos, sobre todo cuando el volumen de tejido glandular es insuficiente para mantener la talla y rellenar el polo superior del seno. Además, el uso de prótesis mamarias consigue una proyección más duradera y permite el uso de técnicas quirúrigcas que dejan menos cicatrices.

Por el contrario, si hay suficiente tejido glandular y tan solo se desea embellecer el pecho y recuperar su firmeza, puede no ser necesaria la colocación de implantes.

Diferencias entre la operación de aumento y elevación de pecho

Lo cierto es que la mastopexia es la cirugía mamaria más compleja, porque se deben tener en cuenta muchas variantes; mientras que la de aumento, por lo general, resulta mucho más sencilla.   

Por esta razón, es fundamental no dejarse tentar por ofertas ni promociones de operaciones de pecho a un precio reducido, sino acudir a un cirujano plástico especialista en elevación de mamas que nos aporte confianza y entienda el resultado que queremos obtener.

También es importante poder ver casos de antes y después de una elevación de pechoen pacientes reales.

Precisamente por ser una intervención quirúrgica de mayor dificultad, la mastopexia tiene una duración superior a la de aumento de pecho. Concretamente, suele requerir de unas dos o tres horas de quirófano. En cambio, para la mamoplastia de aumento suele ser suficiente entre una hora y una hora y media.  

Esto se debe a que en la mastopexia primero se ha de reconstruir y recolocar la mama, con o sin la utilización de prótesis mamarias, y después se tiene que hacer una buena sutura en tres planos a nivel de la piel para evitar tensión sobre la cicatriz y conseguir así el mejor resultado posible tanto a nivel funcional como estético.

Aunque en ambos casos puede tratarse de una cirugía ambulatoria, es cierto que el postoperatorio de la elevación de pecho es más molesto que el del aumento de mamas y requiere de más ayuda.

En cambio, por lo que respecta a la vuelta a la normalidad y la reincorporación al trabajo, puede hacerse al cabo de más o menos una semana tanto en una como en otra intervención.

Finalmente, en cuanto a las cicatrices de la mastopexia, estas suelen ser mayores y más visibles debido a la extirpación de la piel sobrante. Aun así, estas dependerán también de la técnica para la elevación de pecho que se haya empleado.

En lo que sí coinciden ambas cirugías mamarias es que proporcionan resultados muy satsifactorios, por lo que tienen un impacto muy positivo tanto en la autoestima como en la calidad de vida de las mujeres que se operan.

Como siempre, no dudes en trasladarnos cualquier consulta o inquietud sobre la mastopexia o elevación de pecho a través de los comentarios de este post o reservando conmigo una primera visita de cirugía plástica valorativa (y gratuita) en mi consulta ubicada en la Clínica Corachán de Barcelona.

¿Aumento o elevación de pecho?
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