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Cuando hablamos de cirugía de mamas, generalmente lo asociamos a la operación de aumento de pecho, por ser la más demandada.

Sin embargo, hay mujeres que precisamente desean lo contrario: disminuir el tamaño de sus mamas. De ahí que la reducción de pecho o la mamoplastia de reducción sea una intervención cada vez más solicitada.

Más allá de una incomodidad estética, el exceso de pecho – también conocido médicamente como hipertrofia mamaria o gigantomastia – no solo puede causar problemas de salud, sino también molestias en el día a día.

De este modo, hay diversos motivos por los que una mujer puede decidir someterse a una operación de reducción de mamas. A continuación comparto algunos de los más habituales, entre mis pacientes, en mi consulta de cirugía estética en Barcelona y Zaragoza.

No obstante, si por cualquier otra razón no te sientes a gusto con el tamaño o la forma de tus pechos o areolas, no dudes en consultarnos para poder valorar si una mamoplastia de reducción podría ser la mejor opción para ti.

 

* Dolores crónicos. Lo cierto es que muchas de las pacientes que acuden a mi consulta de cirugía plástica para valorar una posible operación de reducción de pecho me cuentan que sufren de dolores crónicos. Sobre todo, a nivel de cuello, hombros y espalda.

En realidad, estas molestias suelen deberse a las malas posturas que adoptan las mujeres con unos senos grandes para disimular su tamaño. De hecho, es habitual que muchas de ellas suelan ir encorvadas.

Así pues, el dolor de espalda, hombros y cuello es un motivo habitual a la hora de plantearse una operación de reducción de mamas.

 

* Baja autoestima. Muchas de mis pacientes no se sienten cómodas con la imagen que proyectan y desearían tener unos senos más proporcionados y en equilibrio con el resto de su cuerpo.

A su vez, esta insatisfacción con el tamaño de los pechos afecta negativamente a su autoestima, causándoles mucha inseguridad y condicionando sus relaciones personales e incluso laborales.

 

* Complejo de pecho grande. Las mamas empiezan a crecer en la pubertad, pudiendo alcanzar su desarrollo completo entre los 16 y los 18 años.

Por este motivo, cuando se produce un crecimiento excesivo de los senos en plena adolescencia, lo más habitual es que a las jóvenes les acompleje tener un pecho demasiado grande.

Además, normalmente deben soportar comentarios hirientes o burlas respecto al tamaño de sus mamas que suelen influir en su personalidad, en plena formación en una etapa vital ya de por sí complicada.

Cabe recordar que la operación de reducción de pecho puede realizarse precisamente a partir de los 16 o los 18 años. Aún así, si se quiere ser mamá, es preferible esperar a después de los embarazos y la lactancia, porque en la intervención se trabaja sobre la glándula mamaria y se altera el drenaje de los conductos encargados de transportar la leche.

 

* Dermatitis. Otra molestia habitual que causa tener el pecho grande son las dermatitis o eccemas en la piel. Asimismo, el intertrigo – una inflamación en los pliegues cutáneos – en es otra afección dermatológica que aparece habitualmente en las mujeres con pechos grandes. Suelen localizarse en el surco mamario – debajo del pecho – y se deben al exceso de humedad de la zona o a la continua fricción y presión entre dos superficies cutáneas.

 

* Hipertrofia mamaria virginal. En raras ocasiones, se produce un crecimiento mamario desproporcionado en niñas de muy temprana edad, a menudo asimétrico. En estos casos, todas las molestias físicas, dermatológicas y psíquicas suelen llevar a una situación límite a las niñas que sufren esta afección conocida como hipertrofia mamaria virginal. En estos casos, la reducción mamaria suele ser la principal opción terapéutica.

 

* Flacidez en el pecho. A veces, lo que incomoda a las mujeres con un pecho grande no es tanto su tamaño, sino la flacidez excesiva y que los senos estén visualmente ‘caídos’.

 

* Incomodidad para practicar deporte. Tener un pecho muy grande también puede ser un inconveniente a la hora de realizar ejercicio físico, sobre todo cuando se trata de una actividad de impacto como por ejemplo correr.

En ese sentido, no son pocas las deportistas que deciden someterse a una operación de reducción de pecho para poder mejorar su rendimiento. Entre ellas, la actual número uno en el tenis femenino, la rumana Simona Halep.

 

* Dificultades en el día a día. Lo cierto es que, además de todo lo expuesto anteriormente, las mujeres con un tamaño de pecho considerable suelen vivir situaciones frustrantes en su día a día tales como no encontrar ropa ni sujetadores de su talla o bien que estos les causen una excesiva presión o marcas en la piel.

De este modo, las molestias y el malestar que causa el tener unos pechos grandes pueden ser muy diversos, así como las motivaciones para plantearse una mamoplastia de reducción.

 

¿En qué consiste la mamoplastia de reducción?

La operación de reducción de pecho consiste principalmente en eliminar el exceso de glándula mamaria y grasa de los senos. Asimismo, se recoloca el tejido sobrante y se reubican las areolas y los pezones, consiguiendo una elevación de las mamas.

Es una intervención que tiene una duración de entre dos y tres horas aproximadamente y se realiza bajo anestesia general.

Durante los primeros días, se sienten molestias a nivel mamario y pectoral, pero se minimizarán con el tratamiento antiinflamatorio, analgésico y antibióticos que se deberá seguir.

Lo cierto es que la mamoplastia de reducción es una cirugía que proporciona resultados muy satisfactorios en cuanto al volumen, la forma y la turgencia de los pechos.

No obstante, conlleva cicatrices amplias, por lo que es fundamental que el cirujano plástico tenga una técnica de sutura impecable, así como seguir al pie de la letra los consejos sobre el cuidado de la piel después de la intervención. Solo así podremos lograr que las cicatrices sean lo menos visibles posibles al cabo de 6 meses o 1 año.

Tampoco se debe obviar el factor genético. Es decir, siempre habrá mujeres que cicatricen mejor, mientras que otras lo harán peor.

Si quieres saber más sobre esta operación, te invito a consultar la sección dedicada específicamente a la mamoplastia de reducción.

Además, podrás ver el antes y después de una reducción de pecho de algunas de mis pacientes.

Reducción de pecho: motivos por los que operarse
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