En Medicina estética

La medicina estética es una especialidad que está de moda y, esto es porque queremos vernos bien y sentirnos mejor. Es un hecho, que se ha alargado la esperanza media de vida en nuestro país, y además cada vez es más frecuente el número de personas que en nuestras consultas nos dicen: “doctora Salvador, me siento diez años más joven, estoy llen@ de vitalidad y proyectos, sin embargo me gustaría mejorar mi aspecto”. La medicina estética es el primer paso antes de plantear una cirugía facial porque disponemos de muchos recursos y productos poco invasivos y con resultados excelentes sobre todo entre los 40-50 años (varía en cada paciente).

Para conseguir el resultado deseado necesitamos dos cosas:

  • Productos de calidad
  • Un profesional experto en el manejo de los mismos

Esto sumado a unos precios “razonables” te garantiza un paciente content@.

Está ocurriendo que debido a la gran demanda de tratamientos de medicina estética han surgido numerosas “ofertas”, “bonus” o….”no sé ni cómo llamarlo” en que se publicitan diferentes pautas de tratamientos de medicina estética a unos precios que no se corresponden o son “imposibles” si lo que queremos ofrecer es “medicina estética de calidad”. Llevo unos cuantos años en el sector, con esos precios ni se cubre el coste del producto en muchas ocasiones.

A veces, pagar menos implica gastar más a la larga. En mi consulta a veces recibo pacientes que me dicen que “el botox me duró un mes”, o “el ácido hialurónico de los surcos nasogenianos no me ha hecho efecto”. Yo también sé diluir más la ampolla de botox y usarla en tres pacientes, ganaré lo mismo en euros, pero perderé tres pacientes futuros porque sé que no estarán satisfechos con el resultado. Reivindico a todos mis compañeros “buenos profesionales” a abandonar estas tácticas que a la larga desprestigian nuestra profesión, desprestigian la especialidad del médico estético y solo generan pacientes insatisfechos, cuando la realidad es que todos estos tratamientos estéticos bien indicados y ejecutados consiguen resultados altamente satisfactorios.

El otro día también descubrí “una crema mágica”, que además de hidratar la piel te hace un lifting, es capaz de reposicionar los tejidos en un tiempo récord y de forma duradera sin pasar por el cirujano plástico.

Ojalá existiera ese milagro, pero la realidad es otra muy distinta. Se hace mucha publicidad “engañosa” de productos online a precios asequibles en Barcelona, y, son muchas las personas que deciden probarlos sin ningún resultado excepto para “tu bolsillo”.

Hago estas reflexiones porque creo en mi trabajo y reivindico la especialidad de “medicina estética de calidad”. Si estás pensando en mejorar tu aspecto, el primer paso es buscar asesoramiento de un profesional o varios en la materia y ponerte en sus manos. Hay diversidad de precios, cierto, pero siempre dentro de una barrera razonable. Debes tener confianza en tu médico, y todos estos “productos bomba” u ofertas “increíbles” debes consultarlas con el profesional elegido. A la larga saldrás ganando, seguro. Y para finalizar, he hecho este escrito porque no me gusta oír comentarios tales como “el botox no dura nada”, o “el resultado de la medicina estética es antinatural” o “tal crema no hace nada”…., cuando en realidad si te pones en manos de un buen médico estético conseguirás tus objetivos y te sentirás altamente satisfech@.

Medicina estética de calidad. Un descuento puede salir caro
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