En Cirugía mamaria

Operar un pecho tuberoso es una de las cirugías de mama que más disfruto. Se trata de una operación que puede resultar compleja y esto lo convierte en todo un reto para mí como cirujana plástica. Sin embargo, me gusta sobre todo porque es muy gratificante.

Tener pechos tuberosos suele crear un importante complejo en las mujeres. Además, las mamas tuberosas o tubulares aparecen en la adolescencia, cuando se desarrolla el pecho. Esto implica que las pacientes que acuden a mi consulta de cirugía estética en Barcelona (puedes encontrarme en la Clínica Corachan), suelen arrastrar el complejo desde hace años.

La particularidad en las chicas y las mujeres con mama tuberosa es que la incomodidad no viene solo por una cuestión de pecho pequeño y/o caído, o incluso grande. Cuando hay tuberosidad, la mama adquiere una forma muy particular. Concretamente, parecida a un cono o un tubo.

Es habitual también que los senos tuberosos vayan acompañados de una asimetría mamaria (tener los pechos de distintos tamaños) y areolas grandes.  

Precisamente por las particularidades del pecho tuberoso, es fundamental que la operación de mamas tuberosas se realice por un cirujano plástico experto en este tipo de senos.

Algunas veces, los rasgos típicos de los pechos tuberosos no son tan evidentes. Esto hace que puedan tratarse como senos ‘normales’ y se realice un aumento de mamas sin tener en cuenta la tuberosidad. De ser así, en el pecho tuberoso, el antes y el después no será para nada el deseado.

Obviamente, se trata de una mala praxis, pero en consulta lo veo a menudo en pacientes descontentas con su operación de mamas tuberosas previa.

Por eso hay que conocer exactamente qué es un pecho tuberoso y que el cirujano plástico que elijas tenga experiencia en este tipo de cirugía estética.

Si estás aquí porque quieres mejorar tu pecho y te preguntas ‘cómo saber si tengo mamas tuberosas’, a continuación te cuento las características de estos senos y de qué manera los operamos para conseguir el mejor resultado posible.

Abordando de forma correcta la tuberosidad, podrás lograr un escote armonioso y dejarás atrás cualquier complejo.

pecho tuberoso

Pecho tuberoso: qué es

El pecho tuberoso es una alteración del desarrollo mamario que tiene lugar en la adolescencia.

La tuberosidad en el pecho se caracteriza por unas mamas que crecen ‘hacia delante’. Es decir, hacia la areola. El resultado es una mama que adquiere una forma de cono o tubo. De ahí, el nombre de mamas tuburales o tuberosas.

En realidad, se trata de una herniación de la glándula mamaria, por lo que los senos no pueden expandirse de forma armoniosa con el crecimiento. A su vez, esto suele traducirse en unas areolas grandes, ya que estas se estiran y pierden tono.

Otra particularidad es que suele haber una asimetría mamaria. Es decir, un seno suele ser más grande que el otro. A veces se debe al hecho de que solo uno de los dos es un pecho tuberoso.

Como decíamos, las mamas tuberosas ‘aparecen’ en la adolescencia, con el desarrollo mamario, pero se mantienen. Es decir, no mejoran ni se ‘corrigen’ con el tiempo.

Esto suele causar mucha incomodidad y complejo a las chicas jóvenes, afectando a su autoestima, personalidad e incluso en sus relaciones personales y sociales. No es extraño que estas chicas eviten situaciones como ir a la playa o cambiarse en el vestidor del gimnasio, por ejemplo.

Aunque la mayoría de mis pacientes de pecho tuberoso suelen ser bastante jóvenes, no siempre es así. En ocasiones son mujeres que deciden dar el paso después de ser madres o simplemente cuando se sienten preparadas.

A veces, incluso acuden a mi consulta de cirugía estética en Barcelona porque quieren un aumento de pecho, una elevación o corregir una asimetría mamaria y es entonces cuando les diagnosticamos mamas tuberosas. Lógicamente, esto ocurre en los casos donde el grado de tuberosidad es leve.

Pechos tuberosos: causas

En los pechos tuberosos, las causas no se conocen con exactitud. Sin embargo, se relaciona con una alteración genética del tejido (la piel) que cubre la glándula mamaria. No es necesariamente una malformación de carácter hereditario.

Esta alteración hace que la piel presente una rigidez anormal, lo cual impide que el pecho pueda expandirse adecuadamente cuando tiene lugar el desarrollo mamario en la pubertad.  

Se trata de una anomalía benigna y no se relaciona con un riesgo incrementado de cáncer de mama ni otras patologías. Su única afectación es a nivel estético y, por lo tanto, también suele tener una afectación emocional.

Se desconoce la incidencia de pecho tuberoso en las mujeres, pero es una alteración que los cirujanos plásticos vemos con frecuencia en consulta.

como saber si tengo mamas tuberosas

Cómo saber si tengo mamas tuberosas

Quizás no te gusta tu pecho. O puede que los encuentres pequeños, caídos y asimétricos. Pero, si conoces que existe esta alteración de los senos, es probable que además te preguntes ‘cómo saber si tengo mamas tuberosas’.

Antes que nada, debes saber que es un diagnóstico que tiene que hacer un cirujano plástico y que esto es clave para conseguir un resultado satisfactorio en la cirugía mamaria. Sin embargo, existen algunas particularidades que pueden hacerte sospechar que tienes pechos tuberosos.

¿Cómo son las mamas tuberales?

– Tienen una forma de tubo o cono, con la base estrecha y el pecho alargado. La mama no tiene una forma redondeada.

– Suele haber unas areolas grandes.

– Es habitual la asimetría mamaria. Hay una diferencia en la forma, el volumen y/o la caída de las mamas.

– Puede haber un pecho tuberoso y otro sin tuberosidad.

– Tener los pechos separados de forma excesiva puede ser otro rasgo.

– Puede haber poca o ninguna piel entre el borde inferior del pecho y la areola.

– Puede no tener surco mamario, la curvatura de ‘debajo’ del pecho.

Mamas tuberosas: grados

Como decía anteriormente, existen diferentes grados de mamas tuberosas. Hay casos muy evidentes, mientras que en los más leves la tuberosidad puede pasar inadvertida en ojos inexpertos.

Concretamente, los cirujanos plásticos hablamos de tres grados de pecho tuberoso.

Mama tuberosa grado 1

Se trata del 50% de los casos. La areola está desviada hacia abajo y adentro, produciendo un efecto de pecho caído.

Mama tuberosa grado 2

Corresponde al 25% de los casos. Se caracterizan por una areola excesivamente grande que mira hacia abajo y con una forma tubular.

Mama tuberosa grado 3

Son menos del 25% de los casos. Son el caso más severo de pecho tuberoso y se caracterizan por una gran retracción de la mama, que adquiere una apariencia de cono.

Existe una gran variabilidad de pechos tubulares, por lo que un correcto diagnóstico por parte del cirujano plástico es clave para conseguir un resultado óptimo en la mama tuberosa operada.

operacion mamas tuberosas

Operación mamas tuberosas

La operación de mamas tuberosas no solo consiste en la colocación de un implante. Primero hay que corregir la forma del pecho y reducir el tamaño de la areola.

En la cirugía de mamas tuberosas, la vía de abordaje siempre será periareolar. Sobre todo, porque es frecuente que nos encontremos con unas areolas grandes y que debamos reducir.

A partir de ahí, accederemos a la glándula mamaria y realizaremos una serie de cortes para conseguir que esta se expanda y así ganar en ‘anchura’. Recordemos que, en el pecho tuberoso, la mama está constreñida en forma de tubo y no redondeada.

Al mismo tiempo, bajaremos el surco mamario para ganar más centímetros de piel y conseguir mayor curvatura y redondez en el polo inferior.

Una vez reconstruida la mama, es el momento de colocar la prótesis mamaria. Personalmente, opto siempre por implantes anatómicos y no redondos, ya que no solo dan volumen, sino que también nos permiten mejorar la forma de los senos.

Cuando haya suficiente tejido glandular, colocaremos los implantes a nivel subglandular (debajo de la glándula). Solo los situaremos en un plano submuscular si la paciente quiere un escote más prominente y hay poco tejido mamario.  

En caso de asimetría mamaria, es posible que se deban colocar prótesis de diferente tamaño en cada pecho.

Hay pacientes que me preguntan si es posible operar mamas tuberosas sin implante. Lo cierto es que solo está indicado en casos de pechos tuberosos grandes y caídos. Entonces corregimos la tuberosidad y realizamos una mastopexia (elevación de pecho).

Tampoco es posible corregir el pecho tuberoso solo con un aumento de pecho con grasa. Cabe recordar que en este tipo de senos, no se trata solo de una cuestión de tamaño. Hay que corregir primero la forma. Por este motivo, no obtendríamos un resultado satisfactorio utilizando solo grasa.

No obstante, es cierto que podemos recurrir al lipofilling con grasa autóloga para ‘rellenar’ defectos en el caso de pacientes que llegan a la consulta descontentas por una cirugía previa.

También cuando la propia tendencia del pecho tuberoso hace que este trate de recuperar su forma original y dé lugar a lo que se conoce como ‘doble surco’. Esto se caracteriza por la aparición de un surco debajo de la areola y que da a la mama un aspecto ‘triangular’.

Para prevenir este efecto, insisto en que es fundamental un correcto diagnóstico y abordaje por parte del cirujano plástico. Por su parte, el uso de prótesis anatómicas de proyección extrafull nos ayudan a minimizar este riesgo.

En general, la operación de mamas tuberosas se hace con anestesia general y dura entre 90 y 120 minutos en función de la complejidad del caso.

El postoperatorio de las mamas tuberosas

En el postoperatorio de mamas tuberosas inmediato dejaremos unos drenajes para que salga el líquido inflamatorio y así evitar que el pecho se congestione en exceso.

También colocaremos un vendaje compresivo y deberás permanecer en una sala de recuperación durante dos horas hasta que estés sin dolor y te sientas bien. Luego podrás irte a casa acompañada o, si lo prefieres, podrás permanecer una noche ingresada en la clínica.

El postoperatorio de mamas tuberosas va acompañado de ciertas molestias que son normales y esperables teniendo en cuenta el tipo de intervención. Principalmente, tensión en la piel y sensación de agujetas y peso en el pecho.

Todas estas molestias irán mejorando rápidamente con el paso de los días, además de que te prescribiremos antiinflamatorios y analgésicos para controlar mejor cualquier malestar. Deberás tomar también antibióticos.

Los primeros días después de la operación de mamas tuberosas es conveniente guardar un reposo relativo. Tampoco podrás coger peso ni conducir durante la primera semana.

A partir de este periodo, podrás ir incorporándote poco a poco a tu rutina habitual, siempre que cuentes con la aprobación de tu cirujano plástico.

Pecho tuberoso: antes y después

Si hablamos de pecho tuberoso, el antes y después es uno de los más satisfactorios en cirugía estética.

Los pechos adquieren turgencia, simetría y una forma ‘natural’, y el tamaño de las areolas queda proporcionado respecto a las mamas.

Desde mi experiencia como cirujana plástica, te diré que las pacientes quedan siempre muy satisfechas con el resultado. Además, al ser una intervención que suelo realizar vía periareolar, la cicatriz suele ser de muy buena calidad y acaba siendo prácticamente imperceptible al cabo de un año.

En nuestro caso, utilizamos también un láser para cicatrices de cirugía que nos permite mejorar la cicatrización enormemente.

Si quieres ver la increíble mejoría en el pecho tuberoso en fotos, puedes ver casos reales de mis pacientes de mi consulta de cirugía estética en Barcelona en la sección ‘mamas tuberosas: antes y después’.

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Cirugía mamas tuberosas en Barcelona

La operación de pechos tuberosos es más compleja que otras cirugías mamarias y requiere de un cirujano plástico experto para conseguir un resultado excelente y satisfactorio para la paciente.

Personalmente, son muchos años haciendo cirugía de mamas tuberosas en Barcelona y, como te decía, es una de las más gratificantes para mí.

También es una intervención que despierta muchas dudas y temores en las pacientes. Por eso, estaré encantada de resolver cualquier duda que puedas tener acerca de esta intervención.

Puedes estar segura de que valoraré tu caso de manera minuciosa y encontraremos la mejor solución para que puedas dejar atrás cualquier complejo y empieces a disfrutar del pecho que siempre habías deseado. Solo tienes que reservar una visita valorativa conmigo. Te espero. 

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