En Cirugía mamaria, Como lo vive la paciente

La cirugía estética en los países Sudamericanos es de calidad por dos razones: hay cirujanos plásticos de nivel y el índice de pacientes que se operan es muy elevado.

¡Esto es indiscutible! Todos hemos aprendido de profesores como Ortiz Monasterio, Ivo Pitanguy o Raúl Gonzalez entre otros.

Sin embargo, cada vez es más frecuente el llamado “turismo médico”, es decir esos paquetes en los que se ofrecen viaje, hotel, cirugía estética, por ejemplo un aumento de mamas y, entretenimiento para el acompañante durante una semana, a un precio “muy económico”. Suena atractivo y seguramente muchas veces sale bien, pero otras muchas no es así. En mi consulta cada vez recibo más pacientes que se han operado fuera de nuestras fronteras y necesitan alguna revisión, tienen dudas sobre su tratamiento o el resultado al cabo de 2-3 meses no es el deseado.

La cirugía estética no es una ciencia exacta y de lo que estoy segura es que hay que hacer un seguimiento exhaustivo de la paciente hasta el alta al menos durante el primer año. Esto reduce riesgos.

Hace 10 días recibí a una paciente “María” que se había hecho un aumento de pecho en Venezuela. En realidad a ella le gustaban sus mamas pero quería aumentar el volumen en una talla para mejorar el escote y, le resultó muy atractivo el hecho de viajar a este país, hacer un poco de turismo y de paso volver con el pecho de sus sueños. Me imagino que el cirujano plástico que la atendió le dio muy pocas explicaciones porque María salió de quirófano con unas cicatrices en “T” invertida que usamos para hacer una elevación mamaria o mastopexia, un volumen de pecho exagerado y un resultado claramente asimétrico.

Para colmo de males, las cicatrices verticales se le abrieron y acabaron curando por segunda intención, es decir, al cabo de dos meses con un resultado estético inaceptable. María quería saber qué solución le podía dar a su problema.

Quizás lo suyo sería decirle que debía volver a Venezuela para que su cirujano plástico corrigiera aquello que no había salido bien de entrada. Volver a hacer la mastopexia mamaria para conseguir simetría en el pecho y de paso corregir ambas cicatrices es lo primero que yo le planteé.

Otro tema sería el pedir las explicaciones oportunas de por qué le había puesto prótesis tan grandes o había decidido hacer ese tipo de cicatriz sin una explicación previa.

De esta experiencia hemos de sacar conclusiones positivas.

Si decides hacerte un aumento de pecho o cualquier tratamiento quirúrgico, el primer paso es que el cirujano te explique lo que te va a hacer y tu le dés tu conformidad. Otro punto importante es que una cirugía exige un seguimiento posterior y la posibilidad de solucionar problemas que puedan presentarse, y esto se ha de hablar y pactar también para tu seguridad y tranquilidad.

Si te operas en Londres, Italia o Bruselas es posible organizar el control postoperatorio, pero si el país elegido es Venezuela y, a un módico precio cerrado, si surge alguno de estos problemas, será difícil que tu cirujano plástico pueda dar respuesta y ayudarte. En el caso de María cuando la vi en mi despacho, le expliqué que todo tiene solución y que en mi opinión se tenía que volver a operar. Pero ya es una segunda cirugía reparadora para ella, aunque para mí es una paciente nueva.

Esto supone tener que pagar de nuevo el tratamiento. ¿Pensáis que ha valido la pena? Pensar siempre que la cirugía no es una ciencia exacta y puede complicarse.

¿Sale a cuenta hacerse un aumento de pecho en el extranjero?
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