En Cirugía mamaria

Cuando una mujer se plantea operarse el pecho “siempre” existe un polo superior de su mama vacío. Al colocarse el sujetador, no se rellena la copa a nivel superior, y en estos casos para mi, la indicación está clarísima: “Implante anatómico“.

En mi opinión, y en mi práctica diaria, el uso de prótesis redondas prácticamente solo lo indico en mujeres muy jóvenes que no han tenido ni embarazos ni lactancias, y la razón es lógica y sencilla, el seno de estas pacientes es redondo, y el tejido glandular se distribuye uniformemente alrededor de la areola-pezón. En estas pacientes el objetivo es conseguir un aumento de volumen pero sin ninguna modificación de la forma del pecho.

En las mujeres que han tenido embarazos y lactancias o en el caso de variaciones de peso de más de diez kilos lo que sucede es que el pecho se modifica y los dos tercios de la glándula descienden al polo inferior por varias razones: Se estiran los ligamentos de Cooper que mantienen el pecho unido al pectoral y esto hace que se descuelgue un poquito toda la mama. Esto sumado a pérdida de grasa más flaccidez en caso de adelgazamiento y, pérdida de tejido glandular después de la lactancia, hace que la mama quede “vacía” en el polo superior y con un exceso de piel en el polo inferior. Es por eso que siempre elijo “implantes anatómicos” de proyección full o extra-full. Por otra parte contamos con una amplia gama de medidas dentro de estas prótesis anatómicas con lo cual podemos ajustarnos más en nuestra elección en función de la anatomía de la paciente.


 

En caso de mamas de implantación baja, es decir aquellas en las que hay bastante distancia desde la clavícula al nacimiento de la misma suelo elegir prótesis 1 cm más altas que las estándar precisamente siempre pensando en rellenar el polo superior y que el nacimiento del pecho empiece un cm antes. Con las redondas no tengo tanta altura, y en estos casos con la “anatómica” el resultado queda ideal.

Analizando los implantes encima de la mesa parece que con la anatómica no voy a conseguir un buen escote porque se ven más planas que las redondas, pero hay un detalle que debéis tener en cuenta, son de gel cohesivo y un poquito más duras que las redondas, por lo tanto puestas en vertical, es decir una vez colocadas en el pecho mantienen mejor la forma y la proyección con menor riesgo de arrugas o rippling que las redondas.

Por otra parte hay otro elemento que os he comentado y es que elijo siempre de proyección full o extraproyección, y eso es para conseguir que una vez que el implante está colocado en su sitio, ese exceso de piel que tenemos en el polo inferior de la mama, al recubrir el tercio inferior de la prótesis superproyectado, consigamos un efecto de levantamiento o elevación sin necesidad de recortar piel ni añadir cicatrices en el pecho.

Cualquier mujer que visito en mi consulta y se ha planteado un aumento de pecho, lo primero que ha pensado es que quiere recuperar el volumen de su pecho en el polo superior, verse llena la copa del sujetador, por lo tanto en mi opinión es una prioridad conseguir este efecto. Con la prótesis anatómica lo tenemos garantizado y además podemos utilizar el plano subfascial o intramuscular para la colocación del implante con la seguridad de que va a quedar natural y la cirugía es mucho menos agresiva y con una recuperación menos dolorosa de lo habitual.

En las mamas de implantación estándar o alta disponemos de  modelos diferentes de implantes para adaptarnos a la propia anatomía de nuestra paciente.

En conclusión os diré que mi diagnóstico en este tipo de casos y el tratamiento propuesto lo tengo claro: “Implantes anatómicos proyectados” colocados en un plano subfascial.

¿Si el polo superior de mi pecho esta vacío qué debo ponerme: redonda o anatomica?
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