En Como lo vive la paciente

Así que has decidido a hacerte este lifting facial, aumento de pecho o rinoplastia, que llevas soñando desde hace años. Una vez que los vendajes desaparezcan, tus inseguridades desaparecerán, ¿verdad? No necesariamente. Tristemente, hay un fenómeno muy estudiado pero poco hablado, conocido como “depresión postoperatoria”, una condición que puede afectar a cualquier persona, con o sin antecedentes de enfermedad mental, y las consecuencias pueden ser graves.

Depresión postoperatoria

La depresión postoperatoria, a veces llamada depresión postquirúrgica, es la sensación de malestar abrumador que puede acompañar a la recuperación posquirúrgica. Comparte las mismas características que otras formas de depresión, pero su aparición está relacionada con la cirugía misma.

Un estudio de 2009 publicado en el Journal of Evaluation in Clinical Practice examinó a 56 pacientes sometidos a reemplazos de cadera o rodilla. Concluyó que de esos 56 pacientes, aproximadamente el 50% de ellos experimentaron depresión “en algún momento” antes de ser dados de alta del hospital. Del mismo modo, un estudio de 2012 en la Revista de Cardiología Geriátrica señaló que aproximadamente el 50% de los pacientes de cirugía cardíaca experimentan depresión durante la recuperación.

Depresión Postoperatoria y Cirugía Estética

A pesar de toda la evidencia que relaciona la depresión con la cirugía, muchos pacientes potenciales todavía no creen que se aplique a la cirugía estética.

Es posible suponer que la naturaleza electiva del procedimiento y sus resultados usualmente positivos los aíslan de la experiencia negativa asociada con la recuperación de otros tipos de cirugía. Sin embargo, advierto a mis pacientes de prestar atención a estas preocupaciones y estar atentos a los síntomas de la depresión.

El vínculo entre la cirugía estética y la predisposición a problemas psicológicos está, de hecho, bien documentado. Un estudio de 2007 en Psiquiatría rastreó cuidadosamente la relación entre la depresión, el trastorno dismórfico corporal (TDC) y la cirugía estética. Llegó a la conclusión de que los pacientes que han buscado o se han sometido a cirugía estética tenían más probabilidades de padecer estas o similares condiciones psicológicas, lo que los pone en mayor riesgo de trastornos psicológicos continuados y baja autoestima.

Al considerar los factores que ponen a un individuo en mayor riesgo de depresión postoperatoria, su historia de depresión es enorme importancia.

Dado que el resultado de la cirugía estética es, con mayor frecuencia, anticipado con excitación y visto como positivo, ¿por qué algunos pacientes experimentan una recuperación tan desalentadora y negativa? La respuesta a esta pregunta es más difícil de lo que nos gustaría. Nuestras emociones pueden verse influenciadas, entre otros factores, por la dieta, los patrones de sueño y los medicamentos que consumimos. Pero si bien la depresión puede manifestarse por falta de sueño y falta de apetito, estos síntomas también pueden ser un efecto secundario de ciertos analgésicos postoperatorios. Por lo tanto, tenemos que preguntarnos: si estás deprimido y no puedes dormir, ¿es culpa de la depresión o es al revés?

Este enigma es bastante confuso en circunstancias normales. Pero cuando tenemos en cuenta la anestesia, los analgésicos postoperatorios, la incomodidad y la falta de movilidad, se vuelve mucho más difícil determinar si la depresión nos frena o si nuestros síntomas y limitaciones físicas son los culpables.

En cualquier caso, a continuación se enumeran algunos elementos clave que potencialmente influyen en la depresión postoperatoria:

  • Anestesia
  • Medicación para el dolor después de la cirugía
  • Efectos secundarios fisiológicos de la cirugía (dolor, hinchazón y sangrado)
  • Inmovilidad o incapacidad para salir de la casa (esto se convierte en un factor mayor con tiempos de recuperación más largos)
  • La falta de apoyo en general, porque ha sido una decisión tuya.
  • La independencia comprometida de tener que depender de los demás para obtener ayuda incluso con las actividades más pequeñas
  • Decepción con los resultados de la cirugía y la insatisfacción continua con una característica física particular, o falsa expectativas frente al tratamiento realizado.

Factores de riesgo en la depresión postoperatoria

No hay dos personas exactamente iguales y la respuesta de una persona a un aumento de pecho o una elevación de mamas no reflejará necesariamente la de otra persona que se haya sometido al mismo procedimiento estético. Si bien cualquier persona puede ser víctima de depresión postoperatoria, independientemente de su historial médico, algunas personas están definitivamente en mayor riesgo que otras.

Un estudio de 2004 publicado en Plastic & Reconstructive Surgery examinó de cerca los resultados psicológicos de la cirugía plástica. El estudio concluyó que “los factores asociados con un resultado psicosocial deficiente” incluyen:

  • Historia de depresión o ansiedad
  • Historia de trastorno dismórfico corporal (TDC)
  • Edad (Juventud)
  • Género (masculino)
  • Cirugías motivadas por la esperanza de mejorar una relación

depresion postoperatoria

Los aspectos enumerados anteriormente están abiertos a interpretación. Es posible que los hombres, siendo más estoicos sobre su decisión de someterse a una cirugía plástica, estén más inclinados a internalizar cualquier frustración o desilusión. Los pacientes con cirugía plástica más jóvenes pueden tener expectativas menos realistas sobre el resultado del procedimiento. Aquellos motivados por problemas de relación pueden estar equivocados acerca de sus razones. Lo que podemos extraer de esto es que hay formas de identificar a las personas en riesgo, lo que les permite la oportunidad de recibir ayuda antes de que comience la depresión postoperatoria.

Síntomas de la depresión postoperatoria

Antes de entrar en estrategias para prevenir y manejar el tipo postoperatorio, aprendamos los síntomas comúnmente asociados con la depresión en general. Reconocer estos síntomas es el primer paso para poder abordar el problema antes de que se instale y se sienta como en casa.

Esta lista proviene directamente del Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH). Solo como recordatorio: cuando se habla de la depresión postoperatoria, es importante tener en cuenta que algunos de estos síntomas podrían ser causados ​​por otros elementos (es decir, medicamentos).

  • Sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad, vacío o desesperación
  • Irritabilidad general
  • Sentimientos de culpa o inutilidad
  • Pérdida de interés en actividades una vez disfrutadas
  • Fatiga o inquietud
  • Problemas con la concentración y la memoria
  • Anormalidades del sueño (dormir demasiado o no lo suficiente)
  • Pérdida o aumento anormal del apetito
  • Pensamientos suicidas
  • Achaques

Si recientemente te has sometido a una cirugía y te preocupan algunos de los síntomas anteriores, habla con tu médico. Es posible que puedan aliviarse cambiando tu medicación, o simplemente con el paso del tiempo. Es importante saber cómo te sientes y no tener miedo de aprender por qué te sientes de la manera en que lo haces.

Previniendo la depresión postoperatoria

Ahora que sabemos qué es, cómo es y quién corre el mayor riesgo, es hora de hablar de estrategia. Hay cosas que puede hacer antes de la cirugía para reducir el riesgo de la depresión que podría aparecer después.

  • Expectativas realistas. Habla de tus objetivos detalladamente con tu cirujano estético. Asegúrate de estar en la misma línea, y de que entiendes que una rinoplastia no te convertirá en una supermodelo. Abordar las expectativas poco realistas puede evitar la decepción y la insatisfacción más adelante.
  • Razones correctas. Reconoce que la cirugía como un medio para reparar una relación es un factor de riesgo. Si optas por una cirugía estética, hazlo porque tu, y solo tu, deseas cambiar algo de tu apariencia física. Nunca lo hagas por otra persona.
  • Red de soporte. Algunas personas pueden querer que su cirugía se mantenga en secreto. Sin embargo, es muy recomendable que compartas la experiencia con alguien en quien confíes para que alguien cercano sea consciente de lo que está sucediendo y pueda ayudarte en caso de que experimentes algún problema inesperado en la recuperación.
  • Historial médico. Si tienes antecedentes de depresión o TDC, puedes sentirte tentado de mantenerlo en secreto por miedo a que un cirujano no se sienta cómodo con el tratamiento. Un historial de cualquiera de ellos no es necesariamente un obstáculo. Lo más probable es que el cirujano te pida que te sometas a una evaluación psicológica para asegurarte de estar preparado para el procedimiento y que tus intenciones sean realistas y sinceras.
  • Recuperación. Cuanto más informad@ estés sobre el proceso de recuperación, cuánto tiempo llevará y de qué se compone, es menos probable que te desanimes. Por ejemplo, si tu cara todavía está hinchada y con hematomas una semana después de la cirugía, entender que es una etapa normal en el proceso de curación eliminará la ansiedad innecesaria.

Si la depresión postoperatoria es una preocupación válida para ti, menciónalo a tu cirujano de antemano. Puede proporcionarte estrategias y recursos para ayudarte a administrarlo mejor a lo largo del proceso.

No te desanimes

La palabra clave en cirugía estética es “cirugía”. Al igual que todas las demás formas de cirugía, presenta riesgos, efectos secundarios y tiempo de recuperación. Tómate en serio los procedimientos estéticos, sé honesto con tu cirujano sobre tus objetivos, motivaciones e historial médico para seguir todas las instrucciones postoperatorias de tu cirujano. Esto reducirá el riesgo de frustración, decepción y depresión.

Dicho esto, la depresión aún así puede te puede venir. Si lo hace, no lo tomes como una señal de que el procedimiento fue un fracaso. No asumas que porque está deprimido, lamentas haberlo hecho. Alguien con depresión después de una cirugía cardíaca no se arrepentirá de haber tenido una cirugía que le salvó la vida. La depresión es un tema aparte y pasará con tratamiento y tiempo. Una vez que salgas de la niebla, puedes estar seguro de que la persona que te mira desde el espejo te ve tan claramente como te ves a ti mismo.

Triste después de tu cirugía plástica? Comprensión y prevención de la depresión postoperatoria
5 (100%) 2 valoraciones

Dejar comentario