En Cirugía corporal, Muy Personal

Esta semana compartí un caso con dos grandes cirujanas generales: las doctoras Laura Lázaro y Raquel Sáez del EQUIPO DE QUIRÚRGICA del hospital Quirón Dexeus.

Caso: Paciente varón, de 54 años que sufrió un accidente laboral grave, multilesionado y multioperado pero con una buena calidad de vida y con muchas ganas de vivir y luchar por seguir mejorando.

El paciente era portador de una ileostomía en una pared abdominal con un gran defecto de tejido muscular. En operaciones anteriores de urgencia, el cirujano plástico hizo un colgajo cutáneo de rotación para cerrar el defecto cutáneo. Algunas de las asas intestinales quedaron adheridas a la piel. Esto le producía al paciente dolor y malestar. La función del esfinter anal estaba conservada.
El paciente le plantea el siguiente reto a la Dra Lázaro: “me gustaría recuperar la función anal y vivir sin el reservorio”. Y realmente era un gran reto porque nuestro paciente fue operado en 7 ocasiones del abdomen. Esto dificulta mucho cualquier cirugía en la zona por dos razones: desconoces lo que otros cirujanos de otro hospital y en otro país han hecho previamente y existe mucha fibrosis y una anatomía desdibujada.

La doctora Lázaro y su equipo hacen un estudio completo del caso y finalmente deciden seguir adelante porque las expectativas eran buenas para el paciente a pesar de la dificultad técnica de laoperación.

Solicitan mi colaboración para cerrar el defecto muscular de la pared abdominal en la fase final de la intervención.
El martes 8 de marzo fue el día de la intervención. Tras la preparación anestésica del paciente por parte de otra gran profesional, la Dra Borrás comenzó el gran reto.

Fue una cirugía larga pero realizada en un ambiente distendido, cordial, lleno de compañerismo y donde todo el personal aportó su granito de arena para conseguir el objetivo final. Las cirujanas generales hicieron un trabajo excepcional y para mí, que estuve durante toda la intervención fue una clase magistral de anatomía de todo el sistema digestivo. En la parte final de la reconstrucción de la pared conseguí hacer un colgajo de aproximación con el músculo oblicuo de un lado y los restos del músculo recto abdominal para proteger las asas intestinales.

Colocamos una malla de refuerzo y el cierre cutáneo.

En conclusión os diré que todo el equipo nos fuimos a casa con una gran satisfacción y la sensación de un trabajo muy bien hecho. Para mí en particular que me dedico a la cirugía estética al 100%, que el Equipo de Quirúrgica cuente conmigo en estos casos complejos me enorgullece. Es básico trabajar de vez en cuando con otros compañeros. Nos enriquece y saca lo mejor de nosotros mismos.

Una gran experiencia: operar con compañeros de otra especialidad
Me ha sido útil
Comments
  • beatriz
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    Felicidades Doctora Salvador por su gran labor. Creo que la cirugía plática está subestimada tanto por los pacientes como en el ámbito sanitario en general. La calidad de vida y el bienestar mental que ustedes devuelven a sus pacientes no se puede cuantificar.
    Espero que pueda seguir haciendo feliz a muchísimos más pacientes.

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